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Sunday, September 6, 2015

La Iglesia Católica y los Extraterrestres

La Iglesia Católica y los Extraterrestres

Por Giorgio Piacenza

Primera Parte: Aproximaciones Teológicas




Revisemos – aunque sea someramente – parte del pensamiento teológico que se ha gradualmente acumulado en la Iglesia Católica respecto a la vida extraterrestre, un pensamiento en evolución que realmente sería necesario valorar filosóficamente en caso que realmente se constatase de forma pública la existencia de esta vida, especialmente si esta fuese “inteligente” y se revele gracias a la astrobiología, a la ovnilogía, a la exopolítica o a… ella misma.


Aunque el profesor emérito de teología sistemática Ted Peters no se remite exclusivamente al catolicismo, sus estudios deben ser tomados en cuenta porque reflejarían cómo podrían responder las principales (y menos extremistas) instituciones religiosas, incluyendo la institución católica apostólica y romana. Ted Peters, catedrático de la Unión Teológica de Graduados (Graduate Theological Union), descubrió por medio de su original encuesta que los líderes de la mayoría de las instituciones religiosas se sentían cómodos y seguros frente a la posibilidad de descubrir vida extraterrestre inteligente.


Particularmente, me inclino a pensar que también la mayoría de los líderes intelectuales dentro de la curia del Vaticano y de la Iglesia Católica en general se sentirían igual debido – entre otras cosas - a la incorporación de la hermenéutica en la interpretación teológica y doctrinal y (sumada a una amplia exégesis) de los libros de la Biblia.


Asimismo, muchas religiones tradicionales y moderadas judeo cristianas contarían con los medios intelectuales para adaptar sus interpretaciones doctrinales a la revelación de una presencia extraterrestre. La creatividad de Dios no estaría reducida al Planeta Tierra en la vasta inmensidad del cosmos.


Vease la explicación que Ted Peters (autor de “UFOs: God’s Chariots?”) ofrece sobre su estudio en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=4Vy9y3-jW7I


Quizás en el trabajo de Ted Peters no se consideraron claramente algunas de las implicancias más provocativas respecto a una posible presencia extraterrestre en el pasado histórico y pre histórico terrestre. ¿Se podrían también adaptar y complejificar las doctrinas religiosas si se descubriese que seres extraterrestres inteligentes modificaron el código genético humano?


¿Sería este un reto superior al planteamiento de la evolución natural de las especies? Pienso que sí pero opino que a la postre el reto también sería superable siempre y cuando conceptos como “Dios”, “intervención divina” y “salvación” permanezcan fuera de las posibilidades de los extraterrestres, lo cual debería ser así ya que ellos (por más avanzados que fuesen) serían seres dependientes, contingentes, imperfectos y relativos. Hay que recordar que los extraterrestres también serían seres creados y/o existencialmente sostenidos por Dios y que no pueden reemplazarlo.


Cuando, durante un simposio de astrobiología en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos (un simposio titulado ”Preparándose para el Descubrimiento:  Una Aproximación Racional al Impacto de Hallar Vida Inteligente, Compleja o Microbiana Más Allá de la Tierra”), algunos exopolíticos sospechábamos que la Iglesia Católica estaba a punto de revelar algo importante. Por ello durante el simposio pregunté personalmente al hermano Guy Consolmagno (astrónomo del Observatorio Vaticano, curador de la colección de meteoritos del Vaticano y autor de la obra “Would you Baptize an Extraterrestrial?” [¿Bautizarías a un Extraterrestre?]) si es que él estaba al tanto de la posibilidad que la iglesia se estuviese preparando para descubrir vida extraterrestre o quizás para revelar conocimientos sobre contactos extraterrestres ocurriendo en la actualidad. Él me contestó que no era así por lo que él sabía y que, a juzgar por algunas interacciones directas con el Sumo Pontífice, presumía que el Papa no se hallaba particularmente interesado en estos temas. Consolmagno tampoco parecía interesado en las investigaciones ovnilógicas ni en tratar el tema extraterrestre fuera de sus estudios astronómicos, astrobiológicos y teológicos formales.


Estas respuestas (además de similar enfoque de parte de otros teólogos y filósofos durante el simposio) resultaron ser algo así como un “baldazo de agua fría”. Teníamos la esperanza de algo más, en especial proviniendo de uno de los científicos astrónomos cercanos al Vaticano, de alguien que recientemente se había hecho notorio por afirmar que, si un ser inteligente racional no humano pidiese ser bautizado, él lo haría.


Pero es que aunque no sabemos que puede realmente estar pasando, hay sospechas y muchos teóricos de la conspiración (incluido ovnílogos y exopolíticos) dan por descontado que “la iglesia” oculta la presencia extraterrestre y que, si alguien como el hermano Consolmagno habla sobre un aspecto de ello (el bautizo de extraterrestres), esto solo sería posible porque se le ha permitido bajo un plan concertado de posicionar culturalmente a la iglesia antes de una gran revelación,  un plan para posicionarse en el mundo en caso que ellos u otra autoridad creíble (o quizás los extraterrestres mismos) revelen la realidad de tal presencia (que además podría ser de larga data histórica).


Hay que entender que desde hace siglos la Iglesia Católica pasa por un proceso de aceptación y adecuación a las ciencias naturales y, desde el anterior simposio de astrobiología (Una Semana de Estudios de Astrobiología) organizado dentro del mismo Vaticano por la Academia Pontificia de las Ciencias en 2009, pienso que no cabe duda que podría fácilmente aceptar y adecuarse a la vida extraterrestre, principalmente si se descubriese por medios científicos convencionales. Lo que sí se puede asumir razonablemente es que existen algunas voces convencionales dentro de la iglesia que estarían preparando el terreno para tal descubrimiento.


El Papa Francisco I también parece compartir la idea acerca de la viabilidad de bautizar a un ser extraterrestre si se dieran las condiciones básicas expuestas por Consolmagno (un ser razonante que desee ser bautizado). Pero debemos tener en cuenta que ya en parte estas ideas no son originales y que fueron tratadas y postuladas por teólogos católicos en el pasado y aunque recientes declaraciones (más acordes con un deseo actual de trabajar sin negar ni a la razón ni a la ciencia) llamen la atención. Aunque son declaraciones importantes, no constituyen un “nuevo concepto” sorprendente que rompa con la tradición. Más bien serían la feligresía, algunos archiconservadores y algunos críticos acérrimos de la iglesia quienes parecen ignorar (o querer ignorar) esta situación que ha superado con creces la previa y consabida intolerancia... “galileísta” con la que en el imaginario popular quedó marcado respecto a la conducta de la Iglesia Católica.

Sírvase visitar el siguiente enlace:


Es también de conocimiento público que el Padre Gabriel Funes, astrónomo principal del Observatorio Vaticano, también acepta la posibilidad que exista vida extraterrestre, aunque – al indagar su postura científica con más cuidado - no parece creer que el descubrimiento de la misma se dé pronto. Funes además sostiene una posición teológica que afirma que la reencarnación de Cristo en la Tierra fue un evento único y válido para todo el universo.


Después de una breve investigación, descubrí que considerar el tema extraterrestre – aunque no es muy frecuente - no es algo nuevo. El Padre Karl Rahner, teólogo influyente de la Iglesia Católica, emplea el término “Habitantes de las Estrellas”, admitiendo la posibilidad de otras historias de salvación y múltiples reencarnaciones de La Palabra o Logos.


Theodore Hesburgh, quien fue presidente de la Universidad de Notre Dame enfatiza que como lo que más refleja a Dios es la libertad y la inteligencia por sobre las características de la materia, entonces podemos asumir que ha creado algo más que abundante materia, en otras palabras, a otros seres provistos de inteligencia en el universo. También, el sacerdote Hans Kung, influyente teólogo de la Iglesia Católica, también escribió que se debía conceder la posibilidad de que exista otra vida inteligente en el Universo.


Guillaume de Vaurouillon, escolástico franciscano del Siglo XV propuso que el sacrificio de Jesucristo tuvo un valor universal, siempre y cuando existan otros seres inteligentes y racionales en el cosmos. También postuló (en oposición a Tomás de Aquino) que Dios podría haber creado una infinidad de mundos más perfectos que el nuestro.


El fraile dominico y teólogo Thomas O’Meara considera en sus obras tituladas  "Vast Universe" (Vasto Universo) y "Christian Theology and Extraterrestrial Life" (Teología Cristiana y Vida Extraterrestre) que Tomás de Aquino dejó la puerta abierta a la posibilidad de que una de las Personas de la Santa Trinidad hará extensiva la salvación a otros seres inteligentes en el cosmos y que no deberíamos limitar lo que el Divino puede o no puede hacer, incluyendo la posibilidad de otra reencarnación divina posterior.


En el siguiente enlace puede encontrar la obra de O’Meara "Christian Theology and Extraterrestrial Life": http://cdn.theologicalstudies.net/60/60.1/60.1.1.pdf

En la Edad Media, el fraile dominico Tommaso Campanella dijo que las civilizaciones extraterrestres no habían cometido el “pecado original”, sino otro tipo de pecado más acorde a ellos. Tommaso y el fraile dominico Giordano Bruno fueron algunos de los que propusieron el concepto de la “pluralidad de los mundos”.


El padre jesuita Domenico Grasso, teólogo en la Universidad Pontificia de Roma, declaró: “¿Por qué toda la perfección que vastamente concedió Dios al universo estaría escondida sin declarar Su gloria? ¿Quién escribe un libro que nunca va a ser leído?” Además, mencionó al teólogo alemán y padre dominico Joseph Pohle, quien en 1904 escribiera la obra Celestial Worlds and their Inhabitants (Los Mundos Celestiales y sus Habitantes), donde señala: “Parece que el propósito del universo es que sus cuerpos celestiales sean habitados por seres que reflejen la Gloria de Dios en la belleza de sus cuerpos y mundos, tal y como lo hace el hombre de forma limitada en su mundo”. Grasso comenta al respecto añadiendo: “pero estos no son ángeles, ya que los ángeles son seres espirituales puros y sólo pueden percibir la materia indirectamente, tal y como nosotros sólo podemos percibir el mundo de los espíritus indirectamente”.

El erudito Padre Januarius de Concilio señaló en su libro Harmony Between Science and Revelation” (Armonía entre la Ciencia y la Revelación) que los seres extraterrestres son criaturas “con sustancias inteligentes unidas a una especie de cuerpo”. También argumentó (como el Monseñor Corrado Balducci) que podrían ser inteligencias que se ubican entre los seres humanos y los ángeles. Yo estimo que algunos podrían parcialmente ubicarse ahí (en algunos aspectos) pero no necesariamente todos.

El Padre Theodore Zebek escribió un artículo titulado "Theological Questions on Space Creatures" (Preguntas Teológicas sobre las Criaturas Espaciales) y publicado en la “American Ecclesiastical Review” (Revista Eclesiástica Estadounidense), donde afirma que los seres extraterrestres mencionados en las Sagradas Escrituras no están prohibidos por éstas.

El Decano de la Facultad de Teología Sagrada de la Universidad Católica (en Washington, D.C., Estados Unidos), el Padre Francis J. Connell publicó un ensayo titulado "Flying Saucers and Theology" (Los Platillos Voladores y la Teología), donde escribió: “Es bueno para los católicos saber que los principios de su fe son totalmente compatibles con las posibilidades más increíbles acerca de la vida en otros planetas”.

Sor Ilia Delio, monja franciscana, teóloga y científica, acepta la probable presencia extraterrestre en el cosmos e intenta reconciliar este hecho con la ciencia y la fe al crear una nueva cosmología llamada “EXOCRISTOLOGÍA”. Sírvase leer "Christ and Extraterrestrial Life" (Cristo y la Vida Extraterrestre) en el siguiente enlace: http://www.michaelsheiser.com/UFOReligions/Christ%20and%20ET%20Life.pdf
y vea el siguiente video en inglés titulado "The Christian Life in Evolution" (La Vida Cristiana en la Evolución): https://www.youtube.com/watch?v=CDRvaqUjJkI

El abogado Daniel Sheehan quien fuera Consejero General de la Orden Jesuita en los Estados Unidos desde 1975 a 1977, recientemente predijo que el Vaticano revelaría conocimiento de la presencia extraterrestre después de la publicación de la encíclica “Laudato Si’” del Papa Francisco la cual se enfoca en proteger las formas de vida de la Tierra y la ecología así como condenar el capitalismo abusivo y excesivo. Su predicción se malinterpretó y se entendió como que él sabía a ciencia cierta que el Papa revelaría la presencia extraterrestre en junio del 2015.


También se confundió esta predicción personal con su mención del “llamado” teológico y científico general de la Orden Jesuita a prepararse para el probable descubrimiento de vida fuera de la Tierra (siendo esta una de las razones por las cuales la conferencia de astrobiología del 2009 fuera organizada por la Academia Pontificia de las Ciencias y el Observatorio Vaticano). En el siguiente enlace, podrá encontrar una interesante conferencia del abogado Daniel Sheehan sobre su participación en materia ovni y los temas ya mencionados: https://www.youtube.com/watch?v=B4O55wKY-xg

No sé si alguien en la jerarquía de la Iglesia Católica sepa o estudie sobre alienígenas tipo humanos, pero lo dudo. Quizá George Adamski pudo reunirse con el Papa Juan XXII tal como lo declaró en 1963 y quizás este papa tuvo un encuentro con extraterrestres parecidos al hombre como se dice que el secretario personal del Papa, Loris Francesco Capovilla, rememoró en alguna ocasión, pero no cuento con la fuente original de esta última información.


Lo interesante es que el concepto de “ángel” como “mensajero” es ampliable a seres físicos. En cierto modo todos podemos actuar como ángeles según las circunstancias. Quizá algunos teólogos considerarían que los “ángeles” que supuestamente Abraham encontró fueron extraterrestres de carne y hueso parecidos al ser humano y no “espíritus puros”; no lo sé, pero realmente eso espero  ya que (no solo debido a su similitud sino al comportamiento descrito por varios contactados) muchos extraterrestres parecidos a nosotros (empero no necesariamente todos) podrían ser buenos amigos de la familia humana terrestre.


Tanto en la teología católica como en la de otras religiones monoteístas, la creación del ser humano es considerada un evento único y en la tradición católica, ésta merece “la salvación” del Único Hijo Engendrado de Dios. Pero, ¿cuál es el significado profundo de la “salvación”? y ¿hasta dónde pueden llegar nuestras interpretaciones? Si se descubriera vida extraterrestre inteligente ya sea a través de la astrobiología, los contactos, la revelación o que “ellos” (los extraterrestres) mismos se den a conocer, tanto la teología como la doctrina tendrán que amoldarse a dicha realidad. Al hacer esto, se llegará a un punto medio integrativo con otras ideas esenciales de otras ideologías y doctrinas religiosas de la Tierra. Sobrevendría una ampliación interpretativa de todas estas doctrinas para hallarse pautas comunes a nivel planetario ante una realidad extra planetaria.

NO creo que “Jesús fuera un extraterrestre” o que “los extraterrestres vayan a reemplazar a Dios”, pero tampoco acepto fácilmente las declaraciones generales (que son igualmente superficiales) sobre las implicancias teológicas destructivas que pudiera tener el descubrimiento de vida extraterrestre y, en particular, el descubrir vida extraterrestre inteligente, racional y tecnológica (sin importar cuán avanzados sean en comparación a nosotros). En cambio creo que es necesario reflexionar más profunda y cuidadosamente. No es conveniente re huir estos temas pero tampoco tratarlos de forma simplista.

En lo que coincido con muchos teólogos es que los artículos de fe no serán tirados a la basura. Por el contrario, ellos se expandirán y madurarán para incluir el descubrimiento de la vida extraterrestre inteligente y racional y de otras formas de vida en general (¿un “segundo génesis” incluso si no se tratara de vida consciente, racional y tecnológicamente competente?).

Digamos que los extraterrestres hayan intervenido en nuestro pasado genético, incluso entonces, eso no significaría que reemplazan a Dios, que Dios no exista o que la Creación o la existencia dependiente de dios no haya sucedido, ya que como seres existentes, los primeros actúan “en el tiempo” y el Ser supremo “fuera del tiempo”, o mejor dicho como "sub specie aeternitatis" (bajo la categoría de eternidad); entonces, metafísicamente hablando, Dios habría creado y sigue creando continuamente, así como lo podemos concebir bajo de nuestra perspectiva dentro del tiempo.

Dios también habría creado a los extraterrestres que podrían ser capaces de elegir, de equivocarse o “pecar” (errar y distanciarse de su relación con Dios) bajo distintos grados de gravedad (cometiendo errores espirituales), por lo tanto, podrían pensar y actuar de forma que fortalezcan o debiliten su cercanía a Dios. Definitivamente no serían perfectos y algunos estarían más cerca de las enseñanzas de Dios que otros, pero lógicamente, todos serían realmente nuestros hermanos como seres inteligentes originados por la misma Fuente y seres cuya existencia depende del Absoluto (el origen común).


No obstante, lo que debemos considerar, desde una perspectiva católica, es tratar de entender si el “pecado original” (más allá de una interpretación literal) sólo se aplicaría a los humanos terrestres o a todos los otros tipos de “humanos” en el cosmos (entendiéndose por “humanos” a seres capaces de libres decisiones racionales) y más aún, si El Hijo de Dios sólo se manifiesta en toda la infinidad del cosmos como Jesucristo en la Tierra o si no debemos limitar lo que El Hijo de Dios/Logos (o cualquier persona de la Trinidad) puede hacer, ya que El Hijo de Dios/Logos podría manifestarse o encarnarse a través de la forma física de otro ser de raciocinio limitado como de un profeta u otro maestro espiritual (con forma humana o incluso no humana), según sea necesario para la salvación espiritual de otras civilizaciones planetarias específicas. 

Dicho de otro modo, ¿habrán otras civilizaciones en el cosmos que habrían ‘pecado’ en mayor o menor grado y que necesiten un profeta de su propia especie biológica e historia en el cual “encarne” el Logos para su salvación espiritual? 
Habría que distinguir entre la Segunda Persona de la Trinidad y el ser contingente con el cual se relaciona en cada planeta o civilización y vislumbrar si cada encarnación del Logos puede ser entendida como el mismo evento salvífico aunque ocurra a través de distintas personas finitas. Habría que entender cómo puede este evento entenderse bajo las perspectivas de religiones no cristianas y entenderlo de manera suficientemente ecuménica y universal y aplicable a nivel planetario y extra planetario, tratando de superar (de forma integrativa bajo principios comunes) aparentes incompatibilidades irreconciliables.

Al leer las posiciones de diversos teólogos como aquellos ya mencionados, creo que dentro del cristianismo, si es que “el Vaticano”, otra institución importante, eventos mundiales o alguna persona de renombre mundial revelara la presencia extraterrestre, el concepto de la singularidad del ser humano, el del pecado original y el del rol de la “salvación” de Jesucristo deberán evolucionar, incluyendo las máximas profundidades místicas de sus dogmas y complejidad de estas para poder incluir a los extraterrestres dentro de las mismas, luego de identificar que estos no son simplemente “espíritus puros” buenos o malos y que no todos son iguales. Curiosamente en términos técnicos, ALGUNOS “ángeles” o “mensajeros” pueden presentarse físicamente en carne y hueso, entonces podrían ser clasificados como humanos o extraterrestres… pero dejo este tema para otro artículo.

Hablando acerca de quién puede considerarse “humano”, el tema va más allá de la biología y creo que diversos teólogos (incluyendo al jesuita Guy Consolmagno y al teólogo dominico Thomas O’Meara, ambos inspirados por Tomás de Aquino) estarían de acuerdo en extender esta clasificación e incluir a los extraterrestres SIEMPRE Y CUANDO estos sean racionales y si tanto en nosotros como en Dios existiera la posibilidad de amistarlos, respetarlos y AMARLOS.

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Segunda Parte: ¿Ocultamiento de la Verdad o Exageración?

Debido a que las mejores investigaciones ovnilógicas, contactistas y exopolíticas acumuladas por más de siete décadas racionalmente indican una alta probabilidad que haya una presencia extraterrestre real en la Tierra, espero que esto sea tratado oficialmente, además de tomar en cuenta solo aquellos temas extraterrestres respaldados por descubrimientos astrobiológicos formales.


¿Cómo se pueden desvincular las autoridades eclesiásticas de todo lo dicho en el “Citizen’s Hearing for Disclosure” (La Audiencia Ciudadana para la Revelación) del año 2013 ocurrida en el Club Nacional de la Prensa de Washington, DC? ¿O de los interesantísimos testimonios del 2001 como parte del Disclosure Project también en el Club Nacional de la Prensa? 



Es como si las personas influyentes que toman decisiones no solo al interior de la Iglesia Católica sino dentro de todas las demás grandes instituciones formales solo quisieran dialogar con personas de otras instituciones formales en desmedro de la verdad la cual se relega a un plano secundario. Creo que esto básicamente se debe más a temores personales y a la presión de grupo que a la imposibilidad de tratar el tema de otras inteligencias extraterrestres. También se debe a que la presencia de seres de otros mundos en general parece inmediata (y pre-verbalmente) incongruente con la forma como instintivamente sentimos y pensamos nuestra relación con el mundo y esta forma es demasiado inconexa, valorando más las relaciones y conexiones exteriores que las interiores.



Bajo una perspectiva psicológica (por ejemplo de auto preservación, prejuicio cognitivo y auto identidad) y sociológica (por ejemplo de control social) pareciera haber un acuerdo tácito de tratar así las cosas; pero el mismo se presta a sospechas que en realidad se sabe más y se oculta. ¿Cuánto hay de verdad acerca de esto?

Por otro lado, ¿podrían realmente algunos “exopolíticos” orientar a las grandes instituciones sociales si se descubriese vida extraterrestre inteligente y ella fuese anunciada de forma tal que no pudiese ser racionalmente negada por los líderes intelectuales y culturales de esas instituciones? A veces se dice que muchas grandes y poderosas instituciones encubren la verdad. Pero ¿qué es lo que realmente sabemos acerca de esas instituciones para afirmar eso? ¿Qué sabemos más allá de algunas conferencias, documentales especulativos y libros especializados en teorías conspirativas que frecuentemente se extrapolan en un sentido exopolítico y/o ovnilógico sin mayor constatación y cuestionamiento?   


Si definiéramos (como Michael E. Salla, PhD) “exopolítica” como el estudio de los individuos clave, las instituciones y los procesos políticos en relación a la vida extraterrestre o si la definiéramos como “el campo de investigación y activismo político que trata con las implicancias prácticas y culturales de una presencia extraterrestre” deberíamos no solo tratar de especular inteligentemente sino de tratar de comprender los valores, creencias, procesos y tendencias futuras dentro de instituciones humanas clave.


Un adecuado “pensamiento exopolítico” requiere que tratemos de afinar nuestro entendimiento sobre todos los posibles extraterrestres (aun lejanos o -de alguna manera tecnológicamente más avanzada- ya actuando en el planeta entre nosotros). Para ello contamos con una variedad de fuentes más o menos creíbles tales como declaraciones de verdaderos o supuestos contactados (como Sixto Paz Wells y Eduard ‘Billy’ Meier), de personas que muy probablemente trabajaron en proyectos secretos (como el Sargento Mayor Robert O. Dean en la OTAN o el Sargento Clifford Stone del Ejército de los Estados Unidos), algunos estudios de abducidos y algunos documentos secretos filtrados hacia el mundo exterior. También necesitamos tratar de cuidadosamente entender cómo funcionan las grandes instituciones y qué se valora de manera formal dentro de ellas para así poder actuar responsablemente como vínculos apropiados entre ellas y una nueva realidad cultural que nos forzaría a re-plantear quienes somos como especie ante el planeta, ante lo divino-trascendente y ante el cosmos y otras formas de vida e inteligencia.


Como ejemplo institucional relevante me referiré a la Iglesia Católica por ser paradigmática en la historia de la humanidad y también frecuentemente poco comprendida a pesar de ser una institución orientadora de valores y cultura en una amplia parte de la humanidad; institución dentro de la cual  teóricamente debería existir algún grado de interés sensato y juicioso respecto a la vida extraterrestre debido a las implicancias que esta tiene para replantear premisas doctrinales y culturales fundamentales.


Si se diera una revelación importante de la presencia extraterrestre (“están acá e interactúan con nosotros”) o una revelación menor (“hemos recibido una señal o indicio”), el aporte exopolítico debería basarse en algo más que en algunas suposiciones conspiracionistas seleccionadas bajo la tendencia de cuestionar “desde fuera” a la institución (principalmente a partir de  puntos de vista ovnilógicos y exopolíticos conspiracionistas). Quiero decir que, a pesar de un gran desconocimiento, se sobre generaliza, frecuentemente acusando a la Iglesia Católica de saber mucho y (para auto preservarse o quizás como parte de un complot para mantener al ser humano esclavizado) de ocultar que realmente estamos siendo visitados por seres extraterrestres. Por ello frecuentemente se les acusa de ser parte de una red de poderes ocultos que controlan al mundo.


Sin negar que podría haber algo o mucho de verdad en cuanto a que algunas instituciones ocultan las mejores evidencias detrás del fenómeno ovni, en realidad para poder asesorar mejor a la humanidad y al aspecto formal de esas instituciones, también debemos tratar de conocer mejor la historia, función, estructura, valores y trayectoria intelectual de las mismas sobre las cuales se tejen muchas teorías conspirativas. Dicho de otro modo, nuestros conocimientos debe ser más completos y serios para nosotros como exopolíticos ser considerados de forma más seria y como una opción a la cual acudir en caso de… una sorprendente e inevitable revelación. 

A pesar que la Iglesia Católica funciona bajo una estructura jerárquica no llega realmente a ser un organismo monolítico funcionando bajo una forma totalmente integrada de decidir todo. Podría haber áreas de interés reservadas a especialistas y supervisadas por algunos pocos de forma extra oficial. Del mismo modo pienso que tampoco los “Los Estados Unidos” y “Washington” o “los banqueros internacionales” o “las transnacionales” o “la ONU” podrían unificadamente manejar este tema como unidad perfectamente integrada aunque frecuentemente la gente que de una u otra forma crítica al sistema internacional actual predominante (incluyendo a muchos ovnílogos y exopolíticos) adopta una postura como si así fuera.


He notado que - influidos por el imaginario público -  es fácil pensar desde fuera de las instituciones declarando sin real evidencia que ciertas instituciones gubernamentales estarían encubriendo el fenómeno ovni y una casi obvia (para la mayoría de los ovnílogos y exopolíticos) presencia extraterrestre. Es una tendencia humana ver a un otro poderoso con sospecha, sobre todo si está en las noticias, maneja grandes recursos, funciona jerárquicamente, tiene un alcance internacional y avala creencias que mueven ingentes masas.

En fin, existe una tendencia a sobre generalizar que también se aplica a la exopolítica y a la ovnilogía tanto cientifista como contactista y estos campos de investigación tienen mucho que ver con cómo se piensa extra oficialmente respecto a la relación entre la vida extraterrestre y las grandes instituciones.


Frecuentemente muchos activistas en favor de la revelación del fenómeno OVNI, (algunos de ellos anti sistema, “new age”, de pensamiento progresivo, pensamiento alternativo e izquierdistas) persistentemente hablan de “Los Estados Unidos” como si fuese un imperio monolítico donde la mayoría de sus líderes llegase a acuerdos para manipular al resto del mundo. En otras palabras, como tendencia de una mente dicotómica ideologizada, es bastante fácil hacer críticas exageradas desde afuera de las instituciones formales con poder. Tenemos que tener en cuenta estas tendencias al criticar a “la iglesia”, la CIA, “los banqueros internacionales” como si todos fuesen claramente parte de un complot. Quizás lo más sensato sería pensar que algunos elementos extra oficialmente investigan el tema de forma secreta y casi sin supervisión de las fuerzas políticas e institucionales convencionales (la mayoría de las cuales prefiere no saber nada al respecto ni inmiscuirse). Es también concebible algún grado de coordinación internacional.

Una vez más ¿podría ser que, respecto a los ovnis y a los extraterrestres, la mayoría de los representantes formales (aún de alta jerarquía dentro de la iglesia y la curia vaticana) no saben mucho, ni controlan nada al respecto, tal como el Dr. Steven Greer (contactado y persona seriamente consagrada al tema de la revelación de la presencia extraterrestres) expone en sus conferencias respecto al alcance de las actuales instituciones, donde indica que ni siquiera los directores actuales de la CIA son realmente puestos al tanto de la información más relevante?


 De existir conocimientos suficientemente claros respecto a los extraterrestres ¿podría acaso tratarse de una “curia paralela” (extra oficial) o de personas en la curia formal tratando un tema “no admitido oficialmente” o de personas contratadas para tratar el tema supervisados por una brevísima minoría dentro la curia? No lo sabemos, pero ¿a quién rendiría cuentas esta curia paralela? ¿Le informarían al papa o solo coordinarían entre ellos y con sus vínculos extraoficiales en otras organizaciones paralelas?


¿Se le asignó al Monseñor Corrado Balducci (entonces demonólogo del Vaticano) hablar en favor de los extraterrestres y la posibilidad que ya estuvieran visitándonos o fue algo a título personal que fue tolerado? Al menos se le permitió brindar declaraciones influyentes en los medios. Y Monseñor Corrado Balducci también habló teológicamente sobre el rol hipotético ocupado por (al menos algunos) seres extraterrestres dentro  del orden de la creación.


Al haber sido amigo de algunos sacerdotes de diferentes órdenes, pienso que - en términos generales - ellos tienen suficiente libertad personal para brindar sus opiniones, inclusive respecto a la vida extraterrestre… en tanto lo declarado no contradiga las enseñanzas de la Iglesia. Y por lo general, hablar sobre seres extraterrestres inteligentes se ha casi convertido en una tradición digamos “respetable”, incluso si ésta continua siendo algo controversial y se habla de la misma siempre en relación a otros temas. 


Pero al fin y al cabo, ¿qué es “la iglesia”? En teoría, en el plano terrenal, ella se compone esencialmente de las personas bautizadas y la jerarquía eclesial y la curia del Vaticano la dirige (según la fe y la doctrina) guiada por el Espíritu Santo. Sin embargo, si consideramos que en “el Vaticano” sus miembros principales también dirigen las investigaciones, los secretos, consideraciones y revelación de ovnis, mi hipótesis es que sólo serían unos pocos quienes extraoficialmente se encargarían de esos temas. No sería algo muy distinto a cómo podría estar sucediendo en los Estados Unidos o quizás a nivel mundial según investigadores reconocidos como Richard Dolan, Steven Greer y Michael Salla. Solo serían unos pocos, haciéndolo extra oficialmente y entre ellos solo otra fracción tendría acceso a la totalidad de las investigaciones.


Esta entidad “especial” (¿extra oficial u oficial?) podría estar representada por aquellos personajes que serían relevantes en caso haya una aparición masiva e innegable de artefactos extraterrestres y quizás serían personas que tendrían que asesorar a figuras con poder de decisión formal, tales como el Papa, algunos cardenales y obispos.


Deberían ser personas capaces de lidiar con temas que pondrían nerviosos a la mayoría de los dirigentes normales y formales. Aun así supongo que la persona que realmente sabe de estas cosas, debe contar con una autorización especial “según su necesidad de información”. Quizá también exista un grupo secreto “de iniciados” en el tema, personas fieles a la fe que investigan pero cuyos puestos oficialmente no existen. ¿Quizás serían algunos elementos élite en el servicio secreto del Vaticano? ¿Especialistas en la orden de La Compañía de Jesús (los jesuitas)? ¿Quizás el demonólogo oficial del Vaticano? O miembros de la Congregación para la Doctrina de la Fe?


Preguntarse ¿quién es quién? en el Vaticano respecto a la investigación de una posible presencia extraterrestre sería similar a indagar quién representa a los Estados Unidos en cuanto a las decisiones realizadas sobre este mismo tema. De existir grupos secretos que toman decisiones importantes sobre este tema a costa de nuestra ignorancia, estos podrían hallarse en proyectos de investigación no admitidos dentro de la estructura institucional formal, lo cual permitiría a los jerarcas oficiales la posibilidad de negar conocimiento alguno respecto a tales investigaciones o a una posible presencia extraterrestre. Esta es la hipótesis de la política de la “negación plausible” normalmente acompañada de la política de “compartimentar” en tareas o funciones separadas a las personas encargadas de distintos aspectos de una investigación secreta para que ninguna pueda conectar “los cabos sueltos” y poner en evidencia el trabajo conjunto que solo unos poquísimos conocerían.


Quienes serían y qué sabrían sobre estas cosas (si es que existen) es algo que habría que averiguar con cuidado, estudiando más de cerca a la iglesia. Quizás se oculta verdad “para nuestro propio bien” o quizás en desmedro de nuestro bien colectivo y de la evolución de la humanidad y la sociedad. O quizás no existan ni tales personas ocultando así las cosas ni tal grupo de estudios secretos que se encargue de quitarle a los jerarcas oficiales el peso moral de pensar sobre estos temas. Simplemente no se sabe con certeza pero si especulásemos (y es necesario hacerlo con cuidado) habría que intentarlo incluyendo (una vez más, con cuidado) no solo las versiones conspirativas que se manejan en la internet, documentales, libros y conferencias ovnilógicas y exopolíticas, sino un entendimiento más formal sobre qué significaría para la fe y la doctrina admitir la existencia de otros seres racionales en el universo.


En efecto, otra área en la que frecuentemente se generaliza en base al prejuicio, la sospecha y la ignorancia es respecto a la supuesta inflexibilidad de los dogmas y de las doctrinas frente a la aparición de datos radicalmente distintos de los utilizados para manejar los presupuestos religiosos.  Muy a la ligera se afirma que “las religiones caerían” y que no podrían adaptarse al descubrimiento de vida extraterrestre, sobre si fuera vida extraterrestre inteligente y más aún si se supiera a ciencia cierta que esta se halla aquí en cierta manera interactuando en el planeta cerca de nosotros. ¿Pero qué hay de verdad en esto? ¿Acaso no somos más resilientes y podemos evolucionar?

Cuando ocasionalmente ovnílogos y exopolíticos exponen sus afirmaciones, premisas, estudios e hipótesis respecto a cómo la Iglesia Católica estaría secretamente manejando un conocimiento sobre la vida extraterrestre, pocas veces los he visto, leído o escuchado desarrollando sus temas bajo un modesto conocimiento histórico o teológico. Podrían tener algo de razón, no lo sé, pero creo que también deberían conocer qué es lo que se piensa dentro de la teología formalmente admitida.

También – de forma ya clásica - cada vez que Funes habla sobre este tema, surgen rumores sobre si la Iglesia se está preparando en secreto para hacer una revelación o, sino que como recientemente indicó que duda que descubramos  vida extraterrestre pronto, esto indica que la iglesia ha decidido seguir continuar manteniendo oculto  su verdadero conocimiento al respecto. 

Es razonable suponer que habrían personas encargadas de estudiar el tema extraterrestre dentro de la Iglesia Católica puesto, que visto imparcialmente, el fenómeno OVNI incluye varios tipos de evidencias “de peso” que tomadas en su conjunto clara y racionalmente sugieren que realmente “estamos siendo visitados”. También es razonable suponer que dentro de una  iglesia histórica de tal magnitud habrían personas encargadas oficial u extraoficialmente de estudiar esta situación ya que para las personas pensantes las implicancias serían de interés ineludible. Por lo tanto, aunque no lo sepamos a ciencia cierta, es posible que dentro de la curia haya personas que sepan más sobre estas posibles investigaciones aunque a la mayoría se les mantuviera “fuera de este círculo” ya que simplemente se confundirían, no estarían interesadas en saber, no podrían aportar ideas concretas o, simplemente, (como sucede en la mayoría de instituciones de inteligencia) no tendrían” la necesidad de saber”.


Además, si dichos “iniciados” hubieran negado, suprimido o reprimido psicológicamente el verdadero conocimiento sobre la vida extraterrestre y, sin embargo, ahora se hallasen tomando decisiones exopolíticas importantes en representación de la feligresía o de la población planetaria en general (quizás junto con otros “iniciados” conformando un grupo secreto trans institucional a nivel internacional), ellos podrían no ser las personas más idóneas para esto.


Quizás sienten que deben guardar todo en secreto al poseer una mentalidad dicotómica-analítica-exclusivista ya que de no habérseles impuesto esta realidad no la hubieran buscado ni aceptado de forma natural sin pruebas contundentes. Interesantemente, bajo una extensión de esa misma mentalidad, podrían extender ese rechazo psicológico a afrontar la verdad proyectándolo inconscientemente sobre el resto de la población: Al no haber estado  preparados, inconscientemente asumirían que nosotros tampoco lo estamos y se constituirían como una especie de “super egos” Freudianos a escala social.


El problema sería que sus mentalidades clásicas (de ganar-perder, sin tercio incluido, sin complementariedad, sin vínculo intrínseco suficiente entre lo espiritual, mental y físico) perpetuarían un estado de deficiente relación con extraterrestres que supuestamente se hallarían en un estadio de entendimiento más avanzado que el clásico. En todo caso, tenderían a asociarse más con variedades de seres más problemáticos y conflictivos cuya lógica de fondo les parecería más asequible. ¿Cómo podrían representar a la humanidad bien?


Una vez más, afirmo que la necesidad de negar y luego controlar la verdad en cuanto a la presencia extraterrestre depende en gran medida de la manera tradicional de pensar, sentir y existir en el mundo, una manera dicotómica de pensar, sentir, valorar, actuar bajo la que nuestro líderes mayormente operan y que podría ser superada si el ser humano contase en su constitución con las potencialidades para hacerlo.


Quizás (aun de forma mayormente inconexa dentro de muchos movimientos alternativos en el mundo) estamos superando una forma donde sentir y juzgar se definen excesivamente por instintos o pulsiones de sobrevivencia en pequeña escala y como egos aislados adecuados a un mundo físico limitado por leyes clásicas.


Pero la verdad de una presencia extraterrestre inteligente “ya aquí entre nosotros” desafiaría cómo nos sentimos básicamente como partícipes de “la realidad” y junto a ello, desafiaría al materialismo clásico, su lógica clásica (fundamento de la ciencia moderna así como del escolasticismo católico). Mostraría interconexiones insospechadas, algunas quizás propias de lo que se reconocía en una etapa “pre-racional”, hoy considerada como “superada” y “supersticiosa”. Esa presencia desafiaría una manera de pensar, de sentir y de organizarnos, que también está siendo paulatinamente superada y cuestionada por voces intelectuales independientes y alternativas…principalmente al margen de las grandes instituciones formales.


Explicar cómo superar las distancias y el tiempo requerido para manifestarse entre nosotros también  desafiaría la creencia en una teología que enfatiza a Dios como una figura paterna excesivamente independiente y trascendente…demasiado desconectado,  a la distancia.


Habría una especie de “alergia instintiva” contra lo paranormal (en realidad lo supernormal), lo extra mundano y por ende, contra lo “extraterrestre” en las personas cuya auto identidad se vincula de forma directa y vital a las grandes instituciones formales de la actualidad. Superar esa “alergia” significaría pensar independientemente y/o tratar esos temas dentro del más profundo secretismo perteneciendo a un grupo de “iniciados” no oficialmente reconocidos.



Dicho de otro modo, al superar distancias espacio-temporales (quizás bajo una ciencia “post convencional” donde la mente y la consciencia son tan fundamentales como la materia, espacio, energía y tiempo), la presencia extraterrestre (que manipula espacio y tiempo y se vincula con aspectos psíquicos) también cuestionaría de raíz una antigua forma de ser intrínsecamente desvinculada-desconectada (la desconexión hombre-naturaleza, hombre - mundo psíquico sutil y hombre-Dios) a la cual hemos estado instintivamente sometidos en parte (a pesar de sus positivas contribuciones para la humanidad) bajo el aval de la teología racional escolástica y de la ciencia materialista moderna, enfatizando excesivamente tanto a la materia sobre la consciencia como a un Dios trascendente y distante por sobre su aspecto inmanente.

Tuesday, February 10, 2015

CRISTO EN OTROS MUNDOS

Si no pensáramos que el aspecto divino de Jesucristo es capaz de asumir otras expresiones corpóreas en otros lugares del cosmos estaríamos limitando su naturaleza Divina e imponiendo el apego a una manifestación particular conocida en nuestro mundo. No tendría el Jesus histórico terráqueo o "un Jesus" propio a otras civilizaciones" que morir innumerables veces el señor en la cruz en cada otro mundo puesto que no sería el aspecto "Jesus" el que se repetiría necesariamente en esos mundos. Pienso que en la eternidad, fuera del tiempo y la contingencia, cada acto de redención en otros mundos con seres inteligentes que podrían necesitarlo sería uno y el mismo, unidos fuera del tiempo en la Vida Divina.

Karl Rahner usando el término "Habitantes Estelares" (Star Inhabitants) admite la posibilidad de otras historias de salvación y múltiples encarnaciones del Verbo. El pensamiento franciscano se abrió a la posibilidad de vida inteligente en otros mundos y especuló sobre la posibilidad que en ellos otros seres inteligentes no se hallen bajo la influencia del pecado original. En otras palabras el tema no está zanjado de una forma netamente conservadora respecto a la universalidad del hombre terráqueo y el rol de la encarnación crística en la Tierra. Pueden abrirse nuevas posibilidades interpretativas mucho más amplias. 

Algunos teólogos católicos y protestantes se preguntan si el sacrificio de Jesuscristo se aplica a todos los otros mundos. Muy pocos sienten que es digno pensar en múltiples crucifixiones. Se discute que rol el evento crístico terráqueo podría haber tenido en otras civilizaciones cósmicas. Por ejemplo Guillaume de Vaurouillon ya pensó que el sacrificio de Jesucristo era de alcance universal. Pero lo que sí está cambiando y los teólogos cristianos tienen que entender es que cada vez es menor el rechazo de aceptar la probabilidad de vida extraterrestre inteligente (y con capacidad de pecar).   El sacerdote dominico y teólogo Thomas O'Meara es sacerdore dominico. También lo fueron el dominico Tomaso Campanella y Giordano Bruno quienes apostaron correctamente por la "pluralidad de mundos" y Tomaso Campanella en su defensa a Galileo (y Galileo al fin y al cabo tenía razón) menciona que para Tomás de Aquino la unidad del universo era importante y básicamente dijo que otras civilizaciones no habrían sufrido el pecado original aunque (en esto estoy de acuerdo) podrían haber sufrido otro pecado propio a ellos.

Atribuir toda la evidencia de visitación extraterrestre inteligente a "demonios" es demasiado restrictivo. Sería como disminuir la importancia de evidencias que en realidad corresponden a eventos del mundo natural así como menoscabar excesivamente testimonios serios de personas como por ejemplo quienes han trabajado en proyectos secretos o han observados evidencia de la visita de seres con una tecnología más avanzada. Por ejemplo algunas declaraciones en este link (y así como estas hay cientos más): "Audiencia Ciudadana para la Revelacion de la Presencia Extraterrestre (Una de las sesiones de cinco días de sesiones donde estuve presente) https://vimeo.com/65419068 

¿Cuantas veces los "demonios" dejan huellas que alteran la química del suelo, implantes nano tecnológicos subcutáneos que emiten ondas electromagnéticas. ¿Cuantas veces afectan los radares y la vista de observadores entrenados simultáneamente, queman con radiación la piel, diseñan figuras geométricas de proyección tridimensional y tetradimensional doblando tallos de trigo sin romperlos y dejando hierro meteórico en el campo, ¿Cuantas veces los "demonios" son percibidos en radar, y causan interés en las fuerzas armadas de muchos países como para investigar por años al punto que (como en Brasil) se han producido miles de archivos incluyendo en ellos reportes de objetos de apariencia metálica? En tal caso, entonces ¿porqué no atribuir a los "demonios" todo hecho físico poco conocido; cualquier cosa que nos parezca extraña? ¿O hasta a empezar a dudar toda nuestra experiencia empírica? Cabe señalar que muchos elementos de los OVNIS (antes llamados platillos voladores) que se detectan hoy se hallan en indicios, reportes y grabados pre modernos, medievales, del mundo antiguo y hasta prehístóricos por lo que no se puede atribuir todo a la tecnología ultrasecreta de USA.  

Pensando que el "Aquinate" (santo Tomas de Aquino) propondría aún hoy que Dios es el Supremo Bien y que su Amor es generoso al máximo grado es natural pensar que haya creado y aun hoy cree y sostenga para extender el Bien de su ser en el infinito sin jamás agotar su Ser. Por lo tanto es natural pensar que la creación de otros seres pensantes se extienda en el cosmos y que lo que se requeriría para un entendimiento coherente sería que esta natural diversidad se halle organizada coherentemente en la unidad de su divino origen, siendo en esencia una. Como dice el Dr. Steven Greer "Un Universo-Una Gente" a pesar de las diferencias particulares el origen de esta coherencia está fuera del tiempo y la diferencia de la mente netamente instrumental y comparativa.

Pienso que asimismo (como sostiene al Universo y a sus seres sintientes organizándolo(s) inteligentemente) la Palabra / el Logos  / Cristo sostiene hipostáticamente al hombre Jesús que existió desde siempre antes de la creación como nosotros también hemos existido (en la mente de Dios) y aun lo hacemos aunque a partir de la creación nos parece (de ahí la "ilusión") existir independientemente de Dios. Y esta ilusión no es denigrante para la dignidad Divina pues depende de la Realidad Una que es Dios y en realidad solo es la ilusión de la apariencia de ser independientes. La dignidad del Ser Divino no disminuye por haber creado un mundo que podría no ser y que por lo tanto es insuficiente por sí mismo. Tampoco disminuye si no percibimos su dependencia en el ser Divino y vivimos en la ilusión de su independencia. 

No se puede reducir la naturaleza divina a la naturaleza dependiente-finita por lo tanto fue la capacidad de la naturaleza divina asumir la naturaleza humana de Jesus y no viceversa. Asimismo no podemos limitar lo que la naturaleza divina puede hacer con las naturalezas de otros seres el en universo que merezcan la gracia divina. 

Creo que encontré un pasaje en la obra del "Aquinate" (Tomás de Aquino) que creo que es pertinente a lo indicado por el sacerdote dominico y teólogo Thomas O'Meara en su obra "Vast Universe" y en "Christian Theology and Extraterrestrial Life" ( http://cdn.theologicalstudies.net/60/60.1/60.1.1.pdf )  respecto a no limitar a los que puede hacer la divinida incluyendo la posibilidad de más de una encarnación en otra forma física http://www.clerus.org/bibliaclerusonline/es/gjo.htm 

ARTíCULO 7 ¿Una sola persona divina hubiera podido asumir dos naturalezas humanas?

Objeciones por las que parece que una sola persona divina no hubiera podido asumir dos naturalezas humanas.
Objeciones: 1. La naturaleza asumida en el misterio de la encarnación no tiene un supuesto distinto del supuesto de la persona divina, como es manifiesto por lo ya dicho (II-II 2,3 II-II 2,6). Por consiguiente, en el caso de que una persona divina asumiese dos naturalezas humanas, tendríamos un solo supuesto para dos naturalezas de la misma especie. Pero esto parece incluir una contradicción, pues la naturaleza de una misma especie no se multiplica más que por medio de la distinción de los supuestos.
2. En tal hipótesis, no podría afirmarse que la persona divina encarnada era un solo hombre, porque no tendría una sola naturaleza humana. Análogamente, tampoco podría decirse que era varios hombres, dado que éstos se distinguen por el supuesto, y en tal caso no habría más que un único supuesto. Luego esa suposición es totalmente imposible.
3. En el misterio de la encarnación toda la naturaleza divina se unió a toda la naturaleza asumida, es decir, a cada una de sus partes, pues Cristo es Dios perfecto y hombre perfecto, enteramente Dios y enteramente hombre, como dice el Damasceno en el libro III. Ahora bien, dos naturalezas humanas no podrían unirse totalmente entre sí, porque sería necesario que el alma de una se uniera al cuerpo de la otra, y también que los dos cuerpos estuviesen juntos, lo que llevaría a una confusión de naturalezas. Luego no es posible que una persona divina asuma dos naturalezas humanas.
Contra esto: está que lo que puede el Padre, lo puede también el Hijo. Pero el Padre, después de la encarnación del Hijo, puede asumir otra naturaleza humana numéricamente distinta de la asumida por el Hijo, porque a consecuencia de la encarnación del Hijo no disminuyó en nada el poder del Padre o el del Hijo. Luego parece que el Hijo, después de la encarnación, puede asumir otra naturaleza humana además de la que asumió.
Respondo: Todo lo que es capaz de hacer una cosa, y no más, tiene un poder limitado. Pero el poder de la persona divina es infinito, y no puede quedar limitado a algo creado. Por eso es inaceptable afirmar que la persona divina haya asumido una naturaleza humana de tal modo que no pudiera asumir otra distinta. Pues parecería seguirse de ello que la personalidad de naturaleza divina quedaba de tal manera coartada por una naturaleza humana, que le sería imposible asumir otra. Tal hipótesis resulta imposible, porque lo creado no puede restringir a lo increado. Resulta, pues, evidente que, lo mismo si consideramos la naturaleza divina por razón de su poder, que es el principio de la unión, que si la miramos por razón de su personalidad, que es el término de la unión, es necesario sostener que la persona divina pudo asumir otra naturaleza humana numéricamente distinta de la asumida.
A las objeciones:
Soluciones: 1. La naturaleza creada se perfecciona en su ser mediante la forma, que se multiplica de acuerdo con la división de la materia. Y por eso, si la combinación entre materia y forma constituye un nuevo supuesto, es lógico que la naturaleza se multiplique en conformidad con la multiplicación de los supuestos. Pero en el misterio de la encarnación, la unión entre la materia y la forma, es decir, entre el cuerpo y el alma, no constituye un nuevo supuesto, como queda dicho más arriba (a. 6). Y por eso puede darse una multitud numérica por parte de la naturaleza sin que se dé distinción de supuestos.
2. Pudiera dar la impresión de que, en la hipótesis contemplada, se seguiría que fuesen dos hombres, a causa de sus dos naturalezas, como queda dicho arriba (a. 6 ad 1). Pero esto no parece ser cierto, porque las palabras hay que usarlas de acuerdo con el significado que les ha sido impuesto. Y esto depende del uso entre los hombres. Por eso es necesario fijarse en lo que acontece entre nosotros, para fijar el significado o el co-significado. Jamás el nombre impuesto por una forma se aplica de manera plural, a no ser que exista pluralidad de supuestos: porque un hombre lleve dos atuendos no se dice que haya dos sujetos vestidos, sino un hombre vestido con dos prendas; y al que tiene dos cualidades hay que calificarle de hombre singular por esas dos cualidades. La naturaleza asumida, en algún sentido, se comporta a la manera de un vestido, aunque la semejanza no sea completa, como se dijo arriba (III 2,6 ad 1). Por eso, en el caso de que una persona divina asumiese dos naturalezas humanas, a causa de la unidad de supuesto habría que hablar de un hombre con dos naturalezas humanas. Es corriente llamar a muchos hombres un pueblo porque coinciden en algo común, pero no porque exista entre los mismos unidad de supuesto. Y, de manera semejante, si dos personas divinas asumiesen una sola naturaleza humana, habría que decir que eran un solo hombre, como se explicó antes (a. 6 ad 1), no por la unidad de supuesto, sino por coincidir en alguna cosa.
3. La naturaleza divina y la naturaleza humana no se relacionan del mismo modo con una persona divina; es primordialmente la naturaleza di•vina la que se relaciona con ella por formar un todo con la misma desde la eternidad. Posteriormente se relaciona con la persona divina la naturaleza humana, porque ésta fue asumida por aquélla en el tiempo, y no para que la naturaleza sea la misma persona, sino para que ésta subsista en la naturaleza. El Hijo de Dios, en efecto, es su propia deidad, pero no es su humanidad. Y así, para que la naturaleza humana sea asumida por la persona divina, no queda otra salida sino que la naturaleza divina se una con unión personal a toda la naturaleza asumida, esto es, según todas sus partes. Pero, en la hipótesis de que hubiera dos naturalezas asumidas, la relación de las mismas con la persona divina sería uniforme, y no asumiría la una a la otra. Por lo que no sería necesario que una de ellas se uniera totalmente a la otra, es decir, todas las partes de una a todas las partes de la otra.


El Padre jesuita Domenico Grasso teólogo de la Universidad Pontificia en Roma dijo" ¿Porqué debería toda la perfección que Dios otorgó tan ampliamente al universo estar escondida sin declarar su Gloria? ¿Quien escribe un libro y se asegura que nunca será leído? 

Grasso mencionó al padre dominico y teólogo alemán (gran autor de una Teologia Dogmática de 12 volúmenes) Joseph Pohle quien en 1904 escribió "Los Mundos Celestiales y sus Habitantes". Pohle dice "Parece ser el propósito del universo que los cuerpos celestiales están habitados por seres que reflejan la Gloria de Dios en la belleza de sus cuerpos y mundos tal como el hombre lo hace de forma limitada en su mundo". A esto el padre Grasso añade "Pero no son ángeles ya que los ángeles son seres espirituales puros y solo pueden percibir a la materia indirectamente, tal como nosotros solo podemos indirectamente percibir el mundo del espíritu".  

El erudito sacerdote Januarius de Concilio en su libro "Armonía entre la Ciencia y la Revelación" (Harmony Between Science and Revelation) escribió a favor de la existencia de seres extraterrestres como criaturas "con substancias inteligentes unidas a algún tipo de cuerpo". Además de Concilio nos recuerda que la Revelación ni enseña ni obliga a nadie a creer que el hombre es el centro y finalidad de toda la creación. Por eso para de Concilio es perfectamente legítimo considerar que los extraterrestres pueden existir. Sin embargo de existir y de haber pecado solo se podrían salvar a través de Cristo.  

El padre Theodore Zubek en el artículo "Theological Questions on Space Creatures" publicado en The American Ecclesiastical review dijo que los seres extraterrestres no mencionados en las sagradas escrituras tampoco están prohibidos en ellas.

La Suprema Congregación del Santo Oficio encargó al jesuita Abbé Moigno ver si la doctrina de la "pluralidad de los mundos" contradecía con las doctrinas católicas de la creación, la encarnación y la redención y este determinó que  NO. Están de acuerdo con el cardenal renacentista Nicolás de Cusa. También los dos lo estarían de acuerdo con el dominico Cardenal Ives Congar quien dijo que el cristianismo sería UN plan para la salvación revelado por el Padre. Otras personas incluyendo a ETs podrían salvarse.  El Papa Francisco I dijo en 2013 que "El señor nos ha redimido a todos...a todos nosotros, no solo a los católicos. A todos". http://religion.blogs.cnn.com/2013/05/23/heaven-for-atheists-pope-sparks-debate/ 

Cuando estudiaba en Georgetown U. conversé un par de veces con el teólogo John F. Haught y él definitivamente no veía inconveniente alguno en aceptar la posibilidad ve vida extraterrestre inteligente. Leer: "Theology After Contact: Religion and Extraterrestrial Intelligent Life". Haught piensa que pertenecer a Cristo luego de tener contacto con seres extraterrestres requeriría tener una inclusividad cristiana más radical que antes; una inclusividad abierta que nutra y apoye las aventuras de seres extraterrestres que nos llevaría a reconocer que la vida es un regalo.  

El famoso sacerdote y teólogo católico Hans Kung también escribió que se debía conceder la posibilidad de existencia a otros seres inteligentes en otras estrellas del inmenso universo  (libro de Kung "Eternal Life?"). 

El decano de la facultad "School of Sacred Theology" de la Catholic University el padre Francis J. Connell escribió el ensayo titulado "Flying Saucers and Theology" (los platillo voladores y la teología) y dijo "Es bueno para los católicos el saber que los principios de su fe son entéramente compatibles con las más increíbles posibilidades sobre la vida en otros planetas". 


El Padre salesiano Don Andrea Beltrami rezaba por los habitantes de otros mundos en el Siglo XIX.  A todo esto podemos añadir los conocidos comentarios del Monseñor Corrado Balducci, demonólogo miembro de la curia del Vaticano, prelado de la Sociedad de la propagación de la Fe y amigo del Papa Juan Pablo II quien se mostraba a favor de no dudar en exceso del testimonio humano de personas sinceras que (más allá de las fotos, filmaciones, documentos) aducían haber presenciado objetos realmente anómalos muy probablemente dirigidos de forma inteligente o tenido algún encuentro con probables seres extraterrestres. Inclusive propuso que entre los ángeles y los seres humanos podrían haber seres intermedios en su sutileza y acercamiento a Dios. Para Balducci no había ningún problema fundamental con asumir la gran posibilidad de una presencia extraterrestre inteligente en el cosmos e inclusive visitándonos.



En el libro de Nello Castello "Cosi Parló P. Pio" dice que le preguntaron al padre Pio de Pietrelcina (santo)  si habían seres ET y él contestó "¿Pero qué otra cosa podría ser? ¿Crees que la omnipotencia de Dios está limitada a este perqueño planeta Tierra? ¿Acaso no crees que hay otros seres que aman al Señor? 
Ciertamente el Señor no limitó su Gloria a esta pequeña Tierra. En otros planetas existen otros seres que no pecaron y no cayeron como nosotros lo hicimos. "

En fín, no hay problemas DOCTRINALES fundamentales insalvables respecto a la existencia de otros seres inteligentes en el cosmos y además YA hay una abundancia de evidencias sobre ello (no convencionales y gradualmente en progreso las convencionales). Más aún tengo amigos sanos y no charlatanes que estoy casi seguro han sido contactados. Yo considero a los ETs (con sus aciertos y defectos) como otros hijos del Creador y hay que aceptarlos. Solo debemos crecer en nuestras apreciaciones teológicas.

La hermana franciscana, teóloga y científica Sor Ilia DELIO quien también acepta la muy posible presencia ET en el cosmos así como los avances de la ciencia y trata de reoconciliar la fé. Los principios de la doctrina católica se basan en una cosmología. La ciencia moderna como la física cuántica ha forjado una nueva cosmología y hay que hallar coherencia entre nuestras creencias religiosas y el nuevo cosmos. La encarnación desde la perspectiva de un universo en evolución. Delio nos recuerda que Santo Tomas de Aquino advirtió que interpretar mal a la naturaleza correspondía también a interpretar mal al Creador por lo que teología y cosmología están imbrincadas y por lo tanto la teología debe actuializarse con los conocimientos científicos. Ver "The Christian Life in Evolution" (video en inglés): https://www.youtube.com/watch?v=CDRvaqUjJkI  

También leer de Ilia Delio "Christ and Extraterrestrial Life" http://www.michaelsheiser.com/UFOReligions/Christ%20and%20ET%20Life.pdf

La encarnación podría suceder donde existe vida inteligente que tendría una relación potencialmente abierta a la transformación por haber sido creada a travez del Logos. Ella utiliza conceptos de San Buenaventura, Duns Scotus y el teólogo católico Karl Rahner.  http://www.michaelsheiser.com/UFOReligions/Christ%20and%20ET%20Life.pdf 

En su "ExoCristología" (con la que básicamente estoy y me siento de acuerdo) DELIO sugiere que pueden haber múltiples encarnaciones pero todas unificadas por una sola persona divina: Cristo. Esto corresponde muy bien conceptos similares que he estado entreteniendo bajo un espíritu ecuménico integrativo y que, de ser estos conceptos correctos, se aplicarían universalmente bajo otros nombres también asociados a otros énfasis interpretativos en otras tradiciones religiosas, dentro y fuera de las tradiciones monoteístas. Por ejemplo el Cristo/Logos podría ser universalmente entendido como la inteligencia suprema o expresión Inteligente increada del Absoluto a través de la cual surge la realidad material e inmaterial.  


Cuadro atruibuído a Fray Filippo Lippi o a miembros de su taller o escuela de arte. Se haya en la Galería Uffici de Florencia.Detrás de la Virgen hay un hombre con su perro boquiabierto mirando un objeto discoidal que emite rayos. No creo que sea es una nube y ¿porqué la pondría ahí el artista?